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  /   ISSN 1607-6389
Actualizado: Vie, 22 Sep 2017 - 11:29

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Amar es un instinto

Reynaldo Cruz DíasSoy un producto auténtico del amor. De ese que venía en los tiempos del preuniversitario en San Andrés y las canciones de Los Pasteles Verdes, Los terrícolas y Abba. Lo conocí desde pequeña en su máxima expresión y a todo color. Entendí lo importante de una caricia para remendar las ilusiones, la capacidad de los simples detalles para curar las heridas que el tiempo no pudo y la grandeza de no conformarse solo con sentir amor, sino necesitar gritarlo, demostrarlo a los cuatro, cinco y seis vientos.

Pronto descubrí que para cuidar de él había que alimentarlo con mucho respeto, comprensión y paciencia (porque amor que es amor necesita algunas toneladas de paciencia para sobrevivir).

Amar en el siglo XXI, para los abuelos sería (y cito) toda una “barbaridad”, porque hoy los novios no son eternos como antes ni las novias tan sometidas. Pero hay amor, existe amor para que cada cual escoja el que guste y le acomode a sus maneras. El amor en estos tiempos es dúctil, resistente, pero mantiene como premisa aquello de “una vez que se rompa, bótelo, pues no tiene arreglo”.

Creo que todo el mundo le debe al amor las lágrimas más amargas, pero también los momentos de felicidad más completos. Y no hablo solo del amor carnal a la pareja, porque no existe amor más pleno y absoluto que el de los padres a los hijos, ni más excéntrico que el de los hermanos ni más cómplice que el de un amigo de verdad.

Con los años, descubrí que el amor era la columna vertebral de la familia. El responsable del tiempo, el único testigo que siempre debe tener la culpa. El amor es la estrategia de nuestros sentidos, para que nunca pensemos que lo sabemos todo, y es también la táctica de los instintos para hacernos amar, no pensar. El amor es la excusa perfecta para ser tontos, soñadores, idealistas y hasta ingenuos.

El amor siempre será bienvenido; aunque muchas serán las veces en que sea también el más buscado porque, al final, no importa cuánto nos haga dependientes de otra persona, cuánto guste o duela; para seguir vivos no se puede dejar de amar.


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1 Comentarios

  • Muy bonito este comentario, es verdad que el amor ha cambiado a lo largo de los años, antes nuestros abuelas o nuestras madres eran sumisas pero hoy en día el amor puede cambiarse y al igual tanto de un lado a otro, muchas felicidades por esta publicación.

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