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  /   ISSN 1607-6389
Actualizado: Sáb, 21 Oct 2017 - 23:57

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25 secretos de Codanza (+Fotos)

Foto: Carlos RafaelMaricel Godoy hizo bailar al Genio en la mismísima lámpara cuando fundó Codanza  el 25 de septiembre de 1992. Tres deseos tuvo la bailarina, coreógrafa y maestra al crear la agrupación: hacer de ella una de las compañías más reconocidas del país, tener un mercado internacional y convertir a Holguín en la capital de la danza. Tres deseos se han cumplido en este cuarto de siglo.

Amante de la perfección, la exigencia y el compromiso quizás considere que aún falta  por hacer, pero Codanza ha conquistado Cuba y otros escenarios de España, México, Venezuela y Estados Unidos, a pesar de la fatalidad geográfica que le ha restado mejor posicionamiento nacional e internacional. Sin embargo, cada cual hace su propia capital. Maricel supo hacer la suya.

La ciudad tiene más de siete maravillas y el templo de la danza que ha creado junto a la estrella del ballet mundial Vladimir Malakhov es una de ellas. Durante la semana de Concurso de Danza del Atlántico Norte y Grand Prix Vladimir Malakhov Holguín se convierte en capital de la danza en Cuba. Pero no es suficiente. Maricel no se detendrá hasta que existan vallas en la ciudad que identifique a esta como “la tierra donde más se danza que ojos humanos hayan visto”.

Codanza es quizás el nombre más propicio en el acta de inscripciones de las agrupaciones danzarias cubanas. En él se resume su composición genética: contemporánea, consagración, conquista...

Foto: TorralbasAl principio todo era danza dura y pura, sin otros recursos que no fueran los acrobáticos. Hoy no se trata solo de dar brincos. La danza-teatro es constante en sus partituras coreográficas y han establecido vínculos con importantes creadores de otras manifestaciones como el pintor Cosme Proenza y el músico Joel Milord.

Codanza se soñó como una compañía masculina. Maricel, admiradora de la belleza del sexo opuesto, cree en la energía que emana cuando danza un hombre, en la fuerza que trasmite, en el aura sui géneris que no posee la mujer. Este es uno de los pocos deseos que no le has sido concedidos. En los últimos años ellas predominan en el conjunto. Maricel no se siente frustrada por no  lograr aquel sueño inicial, pues tiene un envidiable cuerpo de baile femenino. De hecho cree que con una compañía de mujeres su trabajo sería más fácil, tendría más tiempo para crear, para soñar…

Más allá de las combinaciones de los cromosomas “X” y “Y” dicen que para ser un “codanzero” hay que ser  bello por fuera y mejor por dentro, lo que ataña disciplina y compromiso. Vitalidad, credibilidad en cada puesta en escena y disfrute al interpretar es trilogía indispensable en cada bailarín. También se debe ser muy dúctil para asumir los diversos discursos de los coreógrafos que trabajan con la compañía. Dejarse crecer el pelo, tanto como los sueños, deviene requisito estético  de los “codancer”.

Muchos bailarines se han marchado de Codanza, pero ninguno porque no les guste el trabajo, estilo, rigor o las propuestas artísticas, sino para tener un mejor nivel de vida. Desde La Habana o el extranjero llaman a Maricel para agradecerle todo lo que aprendieron con ella, como lo hizo Osmany Montero, ganador de la primera temporada de Bailando en Cuba.

Al éxodo se contrapone la permanencia. Esta es tal vez la única compañía en el país que tras 25 años mantiene en la escena a una de sus fundadores con la vitalidad, elegancia y limpieza con que baila Vianky González.

Codanza no hace arte para el público: prefiere hacer un público para su arte. “Codanza soy yo”, dijo Maricel hace algunos años, porque la compañía tiene impregnado su espíritu. Un cuarto de siglo después sigue siéndolo.

De estos 25 años quedan otros secretos, pero esos son irrevelables.


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