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  /   ISSN 1607-6389
Actualizado: Mar, 17 Oct 2017 - 19:15

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Llueven frutas en La Negra (+ Fotos)

 

Fotos: Elder LeyvaEn la finca La Negra, enclavada en las afueras de Floro Pérez, municipio de Gibara, acontece, en todos colores y sabores, lo que podría llamarse la utopía de la agricultura cubana. Y no peco por exceso. Basta acceder hasta sus entrañas para percatarse de que aquellas 67 hectáreas se parecen bastante al paraíso.

Sorprende la cantidad de aguacates que pueden colgar de una planta mediana, o las dimensiones de las guayabas, que apenas se sostienen en una mata de poco más de metro y medio de altura. Pero el milagro agrícola se hace más evidente cuando acaricias por vez primera un melocotón, cuyo aspecto solo has visto en los embases de jugo o refresco, y no crees que el exótico fruto pueda haber emergido en esa tierra gibareña.

Después de tal suceso, y de saber además, que allí crecen más de 70 variedades de frutas, algunas de escasa presencia en Cuba como la chirimoya, el canistel, la pera o el maracuyá, además de diferentes cultivos varios, no dudas de que esa porción de tierra es la finca de frutales que más avanza en Cuba, tal como la catalogaron autoridades nacionales de la agricultura.

frutalesH4.jpgLas palmas de oro por la asombrosa fertilidad de La negra, perteneciente a la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Floro Pérez y de donde se extraen mensualmente alrededor de mil quintales de diferentes producciones, se las lleva el usufructuario Juan Carlos González, también conocido como Juan Carlos El loco o El rápido por su hiperactividad en el trabajo, que unida a un muy buen humor, han hecho que “lluevan frutas en el campo”.

“Yo provengo de familia campesina. Toda la vida he trabajado en el campo. Cuando surgió el Decreto 259 solicité tierra y después por el 300 me la han incrementado. Las tierras que obtuve estaban deficientemente explotadas y ahora están al ciento por ciento de producción. Tras el llamado de Raúl Castro a incrementar el movimiento de frutales, me incorporé a él y comencé a sembrar frutas, que realmente en el país están muy deprimidas”, explica.

“Yo me dije: cuando sea viejo, aunque sea me siento en la carretera a vender cocos. Los frutales se dan el año entero y dan buenos resultados y el turismo está demandado muchas frutas y no las hay. Utilizo mucho el policultivo, o sea, la siembra intercalada de frutales permanentes, como el aguacate y la guayaba, con cultivos menores como zanahoria, remolacha, ajo, y otros, que ayudan económicamente mientras los frutales crecen”.

frutales6.JPGPara que la prosperidad no se aleje de sus frutales, aplica diferentes métodos. Uno de ellos es la poda de las plantas de la guayaba para incrementar su productividad. También realiza la escalera de aguacate, sistema que consiste en tener sembradas varias variedades de ese fruto y lograr un equilibrio en la polinización, de manera que haya producción de aguacate todo el año y se beneficie al turismo y la exportación en los meses más difíciles para la cosecha.

Pero más allá de métodos y técnicas, la habilidad para ganarle terreno a la sequía, ha sido el procedimiento más determinante para garantizar la prosperidad en la finca. “Cuando comenzamos fue difícil, vino la sequía y para salvar las plantaciones tuvimos que echarle agua a cada matica con pipas. Fue algo triste pero logramos salvar todas las plantaciones y ahora se ven los frutos del trabajo. Luego he ido incorporando sistema microjet a toda la finca. En el presente riego con 16 turbinas”.

La escasez de fuerza de trabajo es otra de las piedras en el zapato que tiene que soportar la agricultura cubana, pero de ese atolladero Juan Carlos también ha salido airoso, sobre todo porque brinda una atención especial a sus hombres. “Tengo trabajando en la finca a 25 reclusos de una unidad penitenciaria cercana y alrededor de 13 o 14 personas mayores. Todos los obreros tienen gratuitamente su ropa de trabajo, sus botas y alimentación y ese es el éxito del trabajo. La Empresa Agroindustrial de Granos Gibara me apoya también con recursos, combustible, transporte y todo lo que necesite”.

frutales1.JPGPor su calidad, las producciones de La negra tienen como destino, además de los mercados de la capital provincial, los hoteles turísticos. Incluso fueron expuestas en la reciente XXXVII Feria Internacional de Turismo (FitCuba 2017), celebrada en Holguín en mayo pasado. “Expuse allí mis frutales y varias compañías se llevaron la satisfacción de ver una finca, una CCS, que tenga tan buenos resultados. Ahora estoy en un plan de exportación para, a través de la empresa Wilfredo Peña, enviar limón y aguacate para Europa y Canadá, con lo que se ingresarían divisas al país”.

frutales5.JPGComo Juan Carlos no deja de pensar en grande, también está por iniciar la explotación de una minindustria, obtenida a través del Movimiento Nacional de Frutales al que pertenece. Con la línea, de tecnología italiana, podrá aprovechar al ciento por ciento los picos de frutales, mediante la extracción de la pulpa, que será destinada hacia la industria, específicamente hacia el Turquino y el Lácteo. La minindustria tiene capacidad para procesar tres toneladas cada ocho horas.

frutalesH3.jpgTales resultados y perspectivas de avances son posibles gracias al respaldo que a este usufructuario le brinda su familia, especialmente su hija mayor Nair, de 21 años, quien labora junto a él cada día y se prepara profesionalmente como ingeniera agrónoma para hacer mucho más valedera su contribución en la finca.

Al conversar con su primogénita, se nota cómo ha calado en ella el ejemplo de laboriosidad de su padre: “Me levanto a las 4 y 30 de la madrugada todos los días, me voy a la finca en un tractor y comienzo a dirigir a los obreros y controlar el trabajo y la calidad. La finca se llama La Negra en honor a mi mamá, que se sacrificó mucho junto a mi padre para que la familia saliera adelante. Mi papá nunca tuvo nada y de un momento a otro se empezó a levantar y ahora tiene esa finca que todo el mundo admira. Por eso una le agradece tanto y quiere ayudarlo”.

Con apenas 47 años de edad, ánimos suficientes para “trabajar, trabajar y trabajar” y el relevo garantizado, Juan Carlos tiene todo lo que necesita para echar adelante a La Negra, ese fructífero terruño protagonista de sus mejores locuras.


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3 Comentarios

  • Hace mucho tiempo El Manco escribió envase, por favor nada hay que inventar.

    Saludos.
  • Lianne, usted se refería en el segundo párrafo de su artículo a envases y no a embases de jugos y refrescos.
  • buen articulo y estas muy bella Lianne es una lastima que sea tan madurito un beso

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