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  /   ISSN 1607-6389
Actualizado: Lun, 24 Jul 2017 - 11:54

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Refuerzos no aportaron a Holguín

Noelvis Entenza fue lo mejor en materia de refuerzos para Holguín. (Foto: Reynaldo Cruz)No sin antes dejar dos refuerzos (Yordán Manduley y Yunior Paumier) para la segunda ronda, los Cachorros holguineros se despidieron de la edición 56 de la Serie Nacional de Béisbol con un quinto puesto, superando solamente a Camagüey entre todos los conjuntos que pasaron del Round Robin inicial. Con balance de 43-47 (deplorable 17-28 en la ronda élite), los discípulos de Noelvis González pudieron hacer muy poco, sobre todo debido a un incierto comienzo luego de la selección de los refuerzos, que los disparó hacia el sótano, de donde pudieron salir, más por la debilidad del conjunto agramontino que por otros aspectos.

Podría decirse mucho sobre el desempeño de los nororientales en esta fase, pero hay que ver las cosas sin apasionamientos antes de juzgar la actuación de un equipo que en el papel y en el terreno es evidentemente inferior a los cuatro que pasaron a la semifinal. Pero sí pueden analizarse algunos aspectos que no dejan de tener relevancia a la hora de determinar las razones por las que Holguín no pudo tal vez estar más cerca de la zona de clasificación.

Por ejemplo, los refuerzos seleccionados por la dirección del equipo no pudieron tener un resultado más infeliz: Liván Moinelo, escogido como primer refuerzo para la semifinal por Matanzas, tuvo una actuación lastimosa con Holguín, al mostrar balance de 4-5 con apenas dos rescates. Podemos pensar en esto sin contar con el hecho de que el grueso de sus victorias con los holguineros tuvo lugar luego de que dejara escapar ventajas mínimas o amplias, con lo que incumplió totalmente con su cometido, que era precisamente preservar las ventajas. Su efectividad de 2.92 con los holguineros indica que la defensa lo “traicionó”, pero casi siempre fue bateado con contundencia luego de los errores.

Wilber Pérez, por su parte, permitió casi cinco limpias por partido (4.98) y encajó tres reveses sin hacer la cruz en el casillero de los triunfos, aunque tuvo salidas dignas que se fue sin decisión o perdió el encuentro. El southpaw pinero permitió casi dos corredores en circulación por entrada y le compilaron para .301, por lo que a diferencia de Moinelo, su balance es más que justificado.

Considerado por muchos (entre los que me incluyo) como el “Factor X” de los refuerzos, Noelvis Entenza sí mostró resultados por los Cachorros. Pese a su efectividad de 4.50, tuvo balance de 3-2, más al menos cuatro juegos en los que trabajó muy bien y se fue sin decisión. Fue sin embargo el segundo que menos boleto por entrada permitió entre los “importados” (0.44, superado por el 0.39 del vapuleado Dayron Riera) y el de mejor WHIP con 1.380.

El caso verdaderamente lamentable fue el de Dayron Alexis Riera, quien sí tiene a su haber la mejor salida para un lanzador de refuerzo holguinero, al tirar una lechada completa. No obstante, su pálido balance de 1-7 y su efectividad de 5.15, más un promedio de sus rivales de .298 son señales de que más que reforzar, vino a debilitar al conjunto.

Y hablando de debilidades, Yusniel Ibáñez llegó a Holguín exhibiendo un muy buen average de .331, pero sus promedios cayeron en picado a .230 en la segunda ronda, con apenas un vuelacercas y 17 empujadas (lo peor es que fue segundo en el equipo detrás de Yeison Pacheco con 18, lo cual demuestra la pobre e ineficaz productividad del plantel) y un OPS de .660, que es pésimo para cualquier bateador que deba tener entre sus tareas la de empujar carreras. Los números de Ibáñez cayeron a .281 de promedio, más un OPS de .790, más decentes pero lamentables si se tiene en cuenta que debe gran parte de ellos a su rendimiento durante la primera etapa.

Es cierto que en gran medida la selección de refuerzos influye mucho en el accionar de un equipo, pero a veces hay que ver hasta qué punto estos refuerzos tuvieron de veras u compromiso con el conjunto y se emplearon verdaderamente a fondo en pos de la victoria. Sería interesante, por ejemplo, monitorear el desempeño de Liván Moinelo (sobre todo la velocidad de su recta) con Matanzas, el equipo que reforzará en la semifinal, pues estará bajo la celosa mirada de uno de los candidatos a seleccionador nacional al Clásico Mundial de Béisbol de marzo venidero, y un resbalón bajo las órdenes de Víctor Mesa puede resultar fatídico para sus aspiraciones de integrar el equipo Cuba.

Achacar todos los males a los refuerzos o la selección de los mismos es una actitud facilista. A decir verdad, las posibilidades de Holguín estaban limitadas simplemente al lugar que ocuparon, lo que sí resulta llamativo es que fuesen el equipo que mejor jugó ante el recordista Matanzas (6-3 en la segunda ronda y 6-6 de manera global), por lo que muchos fanáticos tal vez aspiraron a más, pero en realidad, tanto Ciego de Ávila, como Villa Clara y Granma (incluso los yumurinos) son evidentemente equipos superiores.


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