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  /   ISSN 1607-6389
Actualizado: Mié, 29 Mar 2017 - 16:03

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Dialogan sobre Fidel, humanismo y cultura en la Feria del Libro

En la segunda jornada del Coloquio “Fidel, política y cultura”, se debatió en torno a la concepción del Comandante en Jefe sobre el papel de la cultura en la Revolución Cubana, su humanismo y legado. Foto: ACN.El humanismo es el halo de toda la obra del Comandante en Jefe y la cultura su ley primera para la nación. Estas ideas podrían resumir el diálogo sostenido hoy por decenas de intelectuales, amigos, lectores, fidelistas todos, en la sala Nicolás Guillén, de la fortaleza San Carlos de La Cabaña.

Entre los panelistas, Fernando González Llort y Gerardo Hernández Nordelo, héroes de la República de Cuba, prueba irrefutable de la visión humanista de Fidel. “Cuando nadie sabía qué iba a ser de nuestro destino, cuándo nadie tenía confianza en nuestro regreso, Fidel delante de un pueblo y del mundo prometió: ‘Volverán’ y aquí estamos”, aseguró Fernando.

En la segunda jornada del Coloquio “Fidel, política y cultura”, Gerardo habló de cuánto amor, resistencia y valor sembró el Comandante por el mundo: “En la prisión muchos compañeros no conocían dónde estaba Cuba en un mapa, lo comprobamos, aun cuando vivían en los Estados Unidos, tan cerca de nosotros, pero sí sabían quién era Fidel Castro”.

Fernando resaltó la preocupación de Fidel no solo por la humanidad en su conjunto, sino por el ser humano. “El día que Los Cinco tuvimos el encuentro con él, después de saludarnos, por lo primero que nos preguntó fue por nuestra salud”, sobre ese acontecimiento, el también vicepresidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, significó la oportunidad de ver al Comandante emocionado y realmente conmovido en aquella jornada.

Rolando Rodríguez, un hombre de suerte, empeños y libros, disertó acerca de la concepción de Fidel sobre el papel de la cultura en la Revolución cubana. “Para él la cultura no era solo arte y literatura, su concepto de cultura era ecuménico. Le interesaba la ciencia, el deporte, la medicina…”, dijo quien fuera fundador del Instituto Cubano de Libro.

“El Estado socialista debe editar libros no para ganar dinero, debe editar libros para beneficio del pueblo; y se beneficia al pueblo no solo con un tipo determinado de literatura, sino con una gran variedad de libros y con una política editorial que le permita a la población tener acceso a las mejores obras creadas por la inteligencia del hombre, tanto históricas, literarias como políticas o de otro tipo”.

Fidel Castro Ruz, 22 de diciembre de 1991

El Premio Nacional de Ciencias Sociales 2008 contó anécdotas y habló sobre el estadista que fue un lector empedernido. “Cuando el Comandante salía de viaje siempre llevaba consigo un baulito lleno de libros, que leía minuciosamente. Una vez me pidió que le enviara un ejemplar de cada texto que se editara en el Instituto del Libro y le pregunté: ¿y los de ingeniería también?, y me dijo: ‘sí’, leía cuanto libro le caía en las manos”, relató Rolando.

“Él tuvo la capacidad de convertir burócratas en escritores, un día me dijo: ‘tu deber con la Revolución es escribir’, y así lo hice”, afirmó el autor de República Angelical y de 18 libros más.

Abel Prieto y Raúl Vallejo, ministros de Cultura de Cuba y Ecuador, estuvieron atentos al diálogo, que condujo emocionada la periodista Arleen Rodríguez Derivet. Allí también, entre el público conformado por miembros de varios grupos de solidaridad con Cuba, estuvo Fidel Castro Díaz-Balart, hijo del Comandante en Jefe.

Con información de CubaDebate


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