Puños caen, pero persisten
Por Calixto González Betancourt
Domingo, 19 Marzo 2017 14:36
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boxeo_nacional_1.jpgA la familia del boxeo en Holguín se le puede emplazar con una frase adaptada para este caso: su estatura se medirá no por las veces que se cayó, sino por las otras tantas ocasiones que se levantó para andar e insistir. No estamos tratando de una disciplina más, de aquellas que cierta gente, de aquí o de otras partes, sugieren  echarlas a la cuneta u obviarlas, por aquello de que nada o poco aportan y es inversión perdida.

Se trata de uno de las disciplinas insignias de los cubanos, con raíces en Holguín, desde que el deporte adquirió alguna vida en esta región oriental en pasados siglos. Es, además, junto al béisbol, la de más figuras relevantes antes del triunfo de la Revolución y luego, en la competición varonil, el mayor aportador de grandes éxitos internacionales para los holguineros, con dos coronas olímpicas y cuatro mundiales, entre varios notables desempeños.

En las últimas décadas un “filme” ha estado varias veces en reposición: Se hacen cambios, mejora el trabajo, ocurren algunos buenos resultados, que se desvanecen al año siguiente o se pronostican alentadoras perspectivas para el nuevo período, que no se materializan, como sucedió en el 2016.

El pasado año, una vez más, la no retención de peleadores, fallos técnicos, estrategias incorrectas y otras causas dieron al traste con los positivos resultados que se pronosticaron. Pero hay técnicos y funcionarios que no desmayan, entre ellos el Comisionado Provincial Carlos Pérez, quien acostumbra,  cuando se le interpela, poner el dedo sobre las llagas, aunque el mismo esté cuestionado.

En el boxeo holguinero se escapan pugilistas de perspectivas, pues al terminar la EIDE, no van para la Academia, ni son promovidos al centro nacional , por causas de exigencias mayores en comparación con otros deportes de combates, según alegan técnicos y el propio Comisionado; van a cumplir con su servicio militar y luego en su mayoría no regresan a su deporte, desmotivados por el tiempo perdido o por otros intereses.

La labor en la Eide holguinera Pedro Díaz Coello con el boxeo ha sido motivo de elogios en los últimos cursos, sin embargo, se impone que esa acción luego siga su tránsito, para que dé cosecha. Se reconoce en ese centro el buen trabajo de la Cátedra boxística, con Erisck Blanco al frente y entre sus integrantes un profesor distinguido, el Bicampeón Olímpico y Tricampeón Mundial Mario Kindelán. Ellos moldean una matrícula de futuro.

Sin embargo, a la Academia Provincial se le cambió, a inicios del curso, otra vez la mayor parte de la fuerza técnica, a causa de errores en la conducción de equipos y en la preparación metodológica. Ahora el colectivo técnico lo preside Alián Cedeño, en un centro con adecuadas condiciones de atención, menos la recreación que sigue en deuda. Pero no ha logrado estabilizar fuerza técnica y matrícula. Durante años, como una constante, varios boxeadores con posibilidades vienen y se van, son rescatados y de nuevo abandonan. Es un reiterado hecho que merece profundización y un análisis aparte, mientras la base no anda bien, pues de los municipios, solo se considera positivo lo que hace Sagua de Tánamo.

Las indisciplinas y problemas en la formación y educación de los competidores le ha cobrado caro a este deporte en Holguín. El último ejemplo fue el mejor boxeador del momento en esta provincia, Luis Correoso, reserva de Los Domadores de Cuba, el que fue sancionado con separación de la competición por cuatro años, debido a una grave indisciplina, según reporte de la Comisión Provincial.

En el 2016 resultó frustrante el onceno lugar en escolar. El cambio en las categorías de edades ayudó a torcer lo esperado. Pálida la actuación en la Serie Nacional (por equipos) con un décimo puesto y peor, aún, en el Nacional Playa Girón, que relegó a este territorio hasta un decimoquinto lugar. Ambos comportamientos ubicaron a Holguín en el decimotercer peldaño en primera categoría. Mejor el pioneril, con una primera posición zonal y el juvenil, octavo y ya se acerca el primer compromiso de 2017.

La Serie Nacional de Boxeo inicia sus hostilidades, en lo concerniente a la Zona Oriental, el próximo día 21, con su primera vuelta en Guantánamo. Para esa lid, resaltan en la escuadra holguinera los prometedores púgiles Lenar Pérez, de los 91 kilogramos y Geovani Bruzón, de más de 91.

Esos dos peleadores son actualmente los de más futuro del boxeo holguinero y están considerados de perspectivas inmediata para la Preselección Nacional. Se espera que Lenar y Geovani sean baluartes en el desempeño de su equipo en la inminente Serie, y al mismo tiempo esa competencia les servirá como otro importante tramo de perfeccionamiento boxístico.

En otras divisiones y peleadores de la representación de esta provincia destacan Darwin Torres (49 kilos), Raudel Moya y Yosvany Guzmán (52), Kenjer Almaguer y Máikel Romero (56), Máikel Columbié y Oniel Rebvé (60), Roimel Fuente y Manuel Pozo (64), Dayron Ramírez (69), Janier Serrano y Luis Toledano (75) , Carlos Pérez (81) y Juvier Mosqueda (más de 91). Son 16 los boxeadores que viajarán a Guantánamo, como parte de una plantilla de 28 , con un colectivo técnico formado por Alían Cedeño, Aroldis Revé, Pablo de la Cruz y Eliecer Ávila.

En la zona competitiva de Holguín están dos potencias del boxeo cubano, Guantánamo y Santiago de Cuba, por lo cual los preparadores de aquí tratarán de ubicarse detrás de esas dos escuadras y por delante de Granma y Las Tunas, para ser terceros en la zona y lograr finalmente una ubicación entre los ocho primeros a nivel de país. A pesar de tantos tropiezos, los puños holguineros siguen combatiendo. Persisten.


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