| Honduras sin rendirse |
|
Por Rubicel González /
rubicel@ahora.cu / Miércoles, 30 de Junio de 2010 06:00 |
||
|
Puede que para las cosas cotidianas digamos que un año no es nada, pero cuando la memoria evoca tristeza e injusticia, el recuerdo indigna, no se olvida. La noticia del golpe de estado en Honduras sorprendió a la mayoría, no tanto por la intención, sino por la despreciable manera de usurpar el poder. Meses de asfixia represiva, secuestros, asesinatos, violaciones, ilegalidades e hipocresía fue la receta del golpista Micheletti para callar un pueblo que salió a las calles a defender lo suyo. Al final, en noviembre pasado, la farsa de democracia y apoyo popular a unas elecciones forzadas, solo sirvió para engrosar más la vergonzosa historia, detenida por décadas, de dictaduras latinoamericanas con la mano cómplice de Estados Unidos. A 12 meses del suceso, hoy Honduras dejó de ser noticia en los grandes medios, pareciera que todo volvió a la normalidad, sin embargo la realidad es otra. Sigue existiendo manifestaciones de protesta por la libertad de opinión y el respeto a los derechos humanos, actividades civiles respondidas con la desaparición de personas y la muerte de casi 10 periodistas en lo que va de año. ¡Qué miedo tan grande a la verdad, qué impotencia ante la fuerza popular que no se rinde! Nada de democrático tiene el gobierno de “Pepe Lobo”, ni mucho desarrollo le ha aportado a su gente, pero él ya decía: su interés principal son los Estados Unidos. Los golpistas y todos quienes, aunque sea, con el silencio apoyaron la represión, no le importó las pérdidas millonarias del país en esos días, los desempleados, la pobreza que los ubica tras Haití como el segundo más necesitado del continente. Las cifras son alarmantes porque la miseria y la indigencia alcanzan el 74 por ciento de la población, según el Banco Interamericano de Desarrollo. Más de siete millones de habitantes pueblan el territorio donde el nivel de analfabetismo se comporta al 22 por ciento en edades superiores a 15 años. Mientras tanto, la tasa de mortalidad infantil alcanzaba en el 2005, 34 fallecidos por cada mil nacidos vivos. Este es el modelo, el sistema, la triste realidad que los hondureños no desean, pero que desde el Norte y con la asistencia de algunas familias ricas que controlan los recursos del país, tratan de imponer con el miedo y por la fuerza. Cuando el golpe de estado hace un año, hacía 10 meses que la nación había formado parte oficial del ALBA. Con este proyecto integracionista de ayuda mutua, se impulsaron algunos programas sociales y otros de carácter económico y energético que tributaban a la mejoría de la calidad de vida del pueblo. Hoy ni con mentiras ni coacciones se vence, la demanda de justicia sigue viva, aunque la mordaza mediática no lo divulgue y se amenacen los líderes sociales, el Frente Nacional contra el Golpe de Estado continúa su lucha. Muchos creyeron que eliminando a Zelaya acabarían con la resistencia, pero Honduras bulle, late con las fuerzas y las ansias de libertad; porque como dijera “Mel”, sus compatriotas son valerosos, luchadores y revolucionarios.
|










Comentarios
Mi correo es egonzalezp@hcqho.sld.hlg.cu
bine por los hondureños!!!