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- Écrit par Aracelis Avilés Suárez
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Llegué unos minutos tarde, pero a tiempo para la caminata. Una llovizna fina molestó por dos o tres segundos a quienes no traían gafas o espejuelos, pero enseguida el sol volvió a su puesto. La peregrinación hacia el cementerio de Holguín no fue la apertura oficial, pero sí la primera actividad de la XXIX Jornada de Conciertos, que comenzó este jueves y se extiende hasta el próximo domingo.
Caras conocidas como la de Gustavo Márquez o Joel Milord, eran distinguibles entre la pequeña multitud, dividida en dos grandes grupos: estudiantes del Conservatorio de Música “José María Ochoa” y trabajadores del Centro Provincial de la Música.
La banda municipal de Cacocum iba delante, y las partituras móviles, presilladas a las espaldas de los músicos con dos palillos, dirigían la marcha. Erick, un estudiante de segundo año de trompeta del Conservatorio, me iba asesorando sobre los títulos. Primero tocaron General de mi tierra. “¿Y esto cómo se llama?”, le pregunto cuando la melodía parece cambiar. “No, este es solo un toque de tambores que sirve de trance”, me explica.
En la calle Luz Caballero, la que desemboca en el camposanto de la ciudad, no todos salieron a mirar. Dos o tres individuos subidos en una placa, los trabajadores de algún centro laboral, una señora por una ventana diminuta, fueron parte de los espectadores. Un carretillero, un vendedor de dulces y un motorista tuvieron que esperar para seguir su paso.
La segunda marcha fue El comandante, y unos metros antes de la entrada del cementerio, todos hicimos silencio. El objetivo final era depositar cuatro coronas de flores. Una era para José María Ochoa, “el más importante compositor decimonónico de nuestra región” como especificara el investigador Zenovio Hernández, frente al micrófono y a los peregrinos.
Ochoa murió en agosto de 1937 y justo en ese año nació Raúl Camayd, quien creara una escuela de canto en Holguín y el teatro Lírico Rodrigo Prats, institución a la que también se dedica la Jornada.
El homenaje, además, fue para Manuel de Jesús Leyva, “Coco”, músico, compositor de obras como “Fantasía africana” y conocido por su trayectoria como director de la Banda Provincial de Conciertos y de la Orquesta Hermanos Avilés. Juan Márquez también fue director de la banda y un compositor muy prolífico. Nació en Mayarí en 1887, de una familia con una tradición musical muy fuerte.
“Honremos a esos padres tutelares, fundadores”, dijo Zenovio y quedaron abiertas las puertas del cementerio para nosotros.




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