/   ISSN 1607-6389
Actualizado: Dom, 23 Jul 2017 - 09:57

DESCARGAR
Edición Impresa

Benicio del Toro: “En el cine lo más importante es el guión”

Foto: Juan Pablo CarrerasLos cubanos llegamos a Benicio del Toro cuando interpretó al Che en la película Che, el argentino. Ahora Benicio llega a los cubanos a través de la Villa Blanca, ciudad sede del I Festival Internacional de Cine de Gibara, donde participa como invitado especial.

Consciente de que no hay nada más parecido a un puertorriqueño que un cubano, se halla como en casa y accede a conversar sobre sus experiencias en la actuación.

- ¿Cómo se siente Benicio después de interpretar personajes tan distantes como Ernesto Guevara y Pablo Escobar?

El trabajo de actor es casi de periodistas, con intensa búsqueda de información sobre la historia del personaje que interpretarás. Para hacer el filme del Che realicé un trabajo muy riguroso: hay que estudiar Historia de Cuba, de América. Para Pablo Escobar el proceso es similar, aunque no tiene tanta profundidad como el Che.

- En los últimos años ha habido una simplificación de los argumentos de las películas…

“En el cine, para mí lo más importante y lo más difícil es el guión. Es la base de todo y aún no existen fórmulas para hacerlos. Aunque estemos en un momento que parece un bajón en su calidad, depende de los cineastas hacer un cine atractivo. Se trata de romper las reglas y armar películas que movilicen, conmuevan…”

- ¿No te has cansado de asumir personajes latinos?

“Mi nombre es Benicio del Toro. Soy latino y no me molesta asumir estos personajes que me permiten aprender más de la historia de América Latina.

“Por ejemplo, nos interesaba hacer la película sobre el Che desde el punto de vista de los cubanos, de él como intelectual, escritor. Estudié mucho, además de la experiencia de intercambiar con varias personas que lo conocieron. Antes de asumir este personaje sabía muy poco sobre él y la historia a la que está vinculado. Ahora tengo mejor noción de las cosas”.

- Cómo actor, ¿cuál es tu método para memorizar las líneas?

“Cuando asumes un personaje, estás aprendiendo a ser una persona. En ese proceso de aprendizaje me uso a mí mismo, lo que he sentido, visto, vivido. Esa es la primera gaveta en la que busco, tratando de darle al personaje lo que puede llevar de mí.

“Luego tomo el guión y reescribo las líneas como las diría yo. El personaje entra dentro de mí por mí. Cuando entiendo de qué se trata la escena, entonces doy el tercer paso: voy al guión y ya me entra todo muy rápido.

“Lo mío es un poco lento y a veces llego al set y no me sé las líneas y me acusan de ser irresponsable, pero se trata de saber qué quiere el personaje, de dónde viene y a dónde va”.

- ¿Cómo se defiende un actor latino en la industria de Hollywood?

“Es complicado, porque ser latino en Hollywood impone límites en los proyectos de personajes. Me dije cuando llegué: ‘si voy a hacer siempre de latino, debo recordar que no todos los latinos no somos iguales’. Decidí al asumir cada papel dándole una identidad a cada personaje.

“Además, paralelamente a la industria del cine he tenido la posibilidad de hacer mucho cine independiente que era muy prolífico cuando llegué a California”.

- ¿No te molesta hacer casi siempre de malo?

“No necesariamente. Mucho de los actores que admiro como Marlon Brandon, Al Paccino… hicieron de malos. El actor no escoge sus proyectos, las películas buscan al actor. Y como dice el refrán: ‘si la vida te da limones, haz limonada’.

“En las películas que he hecho de malo el elenco y el equipo de producción en general han sido de primera clase. He tenido la posibilidad de hacer de bueno y el equipo no está al nivel.

“Cuando tengo la posibilidad de escoger la película, baso mi selección en el libreto y en el equipo de filmación no en la actitud del personaje. No busco los personajes negativos, aunque me son atractivos porque son más complicados y a través de ellos haría cosas que Benicio no haría en la vida real”.

- ¿Cómo te sientes entre los cubanos?

“Los cubanos y los puerterriqueños son muy parecidos. En Puerto Rico no se conocía mucho de Cuba, porque su historia no se da en clases, al menos en la época en que yo crecía. Por mi personalidad, desde chiquitico, me interesé por conocer a Cuba. Cuando llegué por primera vez fue coo dar una vuelta y volver de nuevo.

“Los Juegos Panamericanos de 1979 fueron en Puerto Rico. Yo tenía 12 años, pero recuerdo que a los deportistas cubanos los entraban y sacaban del estadio escoltados por razone políticas. En él último juego le pedí la camiseta a uno de los jugadores. Yo rompí el embargo.

“Me he sentido muy a gusto y me identifico mucho con el pueblo cubano. Hay similitud en cultura y también físicamente con los puertorriqueños. A mí mismo un oficial de tránsito me detuvo y me pidió el carné de identidad. Le dije que era extranjero y que solo tenía pasaporte y no me quería creer. Me repetía incrédulo: ‘qué tú no eres cubano’”.


AddThis Social Bookmark Button

0 Comentarios

1000 caracteres

Cancel or