Sustancias indeseables

  • Hits: 81

Foto: Tomada de Cubadebate

Un enemigo silencioso disfrazado de momentos de alegría, inexperiencia y válvula de escape, nos acecha. Pero lo peor es que hay adolescentes y jóvenes que, sin temor alguno ni pensar en las consecuencias, están haciéndole el juego a ese adversario del bienestar y la salud.

Por causa de ese “indeseable” con nombre de “el químico” o “el papelito” hemos visto a muchachones caminar de manera desorientada, mirada perdida, ojos enrojecidos y, no pocas veces al consumir una sobredosis o su dependencia, convulsionar y caer al suelo con otros signos que indican que su vida peligra.

En esta semana una tía nos pedía consejos sobre qué hacer con el sobrinito que la noche anterior “estuvo muy mal, creíamos que moría, después de fumar aquel cigarro al que le pone un papelito dentro”. A él no lo vi en ese trance; sin embargo, hace algunos días, tarde en la noche, frente a la ventana de mi cuarto escuché una voz que pedía auxilio y al mirar pude ver a una persona en la calle con espuma en la boca que se retorcía repetidamente. Vecinos corrieron en su ayuda y prestaron primeros auxilios, hasta ese momento no pensaba que aquella terrible escena era el efecto del consumo de esa sustancia.

Lamentablemente, esas situaciones no son aisladas por estos tiempos entre algunos que, sin medir las consecuencias o su alcance, coquetean con esa mezcla altamente tóxica de compuestos químicos, que suelen ocasionar efectos incalculables sobre el cuerpo y la mente, para nada inofensiva y sí muy destructora.

Según especialistas “el químico” o “el papelito” no posee una fórmula establecida, varía de acuerdo con las mañas e intereses de sus fabricantes clandestinos, aunque por lo regular es una mezcla sustancias sintéticas, a la que se le agregan medicamentos como Carbamazepina y otros fármacos, hasta algunos productos destinados para el uso da animales y plantas.

Esas “bombas” provocan alucinaciones, agresividad, excitación, falta de aire, pérdida del conocimiento, convulsiones, conductas violentas o suicidas; náuseas, visión borrosa, desorientación hasta taquicardias, hipertensión arterial, arritmias graves y falta de coordinación en los movimientos.

Síntomas que pueden derivar en episodios muy graves y complicaciones si no se atiende con urgencia al paciente, que puede llegar afrontar daño cerebral irreversible, trastornos mentales, entre otros problemas graves.

¿Qué es lo esencial para no llegar a esto? Ante todo, la familia es la clave para incidir de manera eficaz en el adolescente y joven que tiene a su guarda y cuidado, recordar que se comienza con el cigarrillo, el traguito y cuando papá y mamá vienen a darse cuenta su hijo es un consumidor del químico u otras sustancias.

También desempeñan un papel preponderante la escuela, la comunidad, el médico y enfermera de la familia y el sistema de Salud, para de manera conjunta, lograr la prevención, pero si finalmente fallaron todos, es importante que el paciente sea llevado a consulta de su área que propiciará su remisión para la desintoxicación del consumidor, que ante todo debe estar de acuerdo con recibir atención profesional.

En el caso del municipio de Holguín, después de la desintoxicación del adicto este cumple un ingreso diurno en el Centro Comunitario de Salud Mental, localizado en la calle Coliseo, donde permanecerá el tiempo requerido bajo tratamiento médico y de rehabilitación ofrecido por un equipo altamente profesional.

Lo mejor es no comenzar y hacia ahí debe dirigirse todo el empeño multisectorial, y también a localizar y neutralizar los protagonistas de la preparación, distribución y venta de cualquier tipo de droga, por el bienestar de nuestros adolescentes, jóvenes, la familia y la sociedad en general.


Escribir un comentario