Eterno Comandante

 
Fotos: Elder LeyvaVuelve el 25 de noviembre. Y por estos días regresan las mañanas a ser grises, como aquella en la que amaneció un pueblo llorando la desaparición física de su líder. Ha pasado un año y vuelven implacables las imágenes de una caravana atravesando la Isla para dar el último adiós al Fidel de todos los cubanos.
Revolotean en la memoria expresiones de cuantos lo conocieron y lo abordan en presente. El pretérito no tiene cabida. Se arruga el corazón ante las evocaciones, es inevitable.
Y es que el Comandante en Jefe sigue cabalgando entre las multitudes, multiplicado en cada obra social y beneficio para su pueblo y en la lucha por la integración latinoamericana, esa misma que encaminó desde la alianza de ideas de Martí y Bolívar, junto a su fiel y también fallecido amigo Hugo Chávez.
En todos los rincones de la isla caribeña está su huella indeleble, en las páginas de la historia de un pueblo que por los siglos batalla por su emancipación. Hoy lo recuerdan como el padre, la figura excepcional, el hombre de las grandes batallas, el primero en las filas, el desinteresado que no amasó riquezas familiares por irse a un yate Granma y sumergirse en la Sierra, y desde allí librar combates y hacerse seguir por otros valerosos hombres para hacer la Cuba de todos.

Las nuevas generaciones no lo pudieron disfrutar en sus enardecidos discursos en las tribunas, ni verlo caminar al frente de las marchas por el Malecón habanero, en la lucha por el regreso de Elián González y la batalla por causa de los Cinco Héroes. Pero lo conocen por su legado, sus imperecederas ideas, por lo que significa para el verde Caimán y la Revolución. Por eso lo sienten y aman.

Zoila Martínez Jiménez, estudiante de octavo grado de la Escuela Secundaria Básica Lidia Doce, del municipio de Holguín expresa: “Fidel es amor a la Patria. Vive en la memoria y en el corazón de todos los cubanos, de cada niño que va a la escuela, médico o ingeniero, porque gracias a él, tenemos Revolución, podemos estudiar y expresarnos libremente. Por eso los pioneros cubanos, inspirados en su figura, lo tenemos presente en nuestro actuar diario y reafirmamos que sí podemos seguir construyendo el Socialismo”.

Para Omar Díaz Domínguez, estudiante de octavo grado de la misma escuela asegura que Fidel es ejemplo de incondicionalidad y espíritu de lucha por la independencia soberana de nuestro país, en tanto la profesora Lubia Pañuela Cutiño, de este centro estudiantil califica a Fidel como un paradigma para las nuevas generaciones de pioneros, a quienes les enseñamos a amarlo a través de su legado y ejemplaridad.

“El Comandante nos enseñó a tener una Cuba justa y luchar por la igualdad de derechos y deberes”.
La pequeña Keyla Nonell Arias, pionera de cuarto grado del seminternado Conrado Benítez mira la foto que trae en sus manos, y sus ojitos se pierden en la inmensidad de la mirada y la gorra verdeolivo del hombre que conoció a través de los libros, en el aula y las charlas con sus primogénitos.
“Fidel es como el padre de todos los cubanos, así me lo han enseñado mis maestros y familia. Gracias a las ideas del Comandante disfrutamos de educación gratuita y contamos con privilegios que otros niños no tienen”.
 
Orestes Alejandro Carballo Rodríguez, también estudia en el Seminternado Conrado Benitez y ante la pregunta de lo que representa Fidel dice: “Siempre lo recordaremos por su excepcionalidad. Gracias a él hoy sabemos el significado de la palabra Revolución”.

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