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  /   ISSN 1607-6389
Actualizado: Sáb, 29 Abr 2017 - 16:45

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Página 8
La lectura

Mucha polémica ha suscitado en los últimos años el tema de la lectura. Incluso antes de la irrupción del (también polémico) paquete se hablaba de la muerte del libro impreso, debido al cada vez poco hábito de leer de los jóvenes. Con respecto a ello prefiero no pronunciarme, pues en realidad no tengo ningún referente para decir si se leía más antes que ahora.

El extremismo

El extremismo es una actitud similar a la intransigencia a ultranza y contrapuesto a la moderación. Se va de un lado al otro, no existen los intermedios solo Blanco o Negro, sin más matices.

La falta de valores

Mencionar la palabra Wifi en Cuba genera aires de modernidad. Es uno de los caminos escogidos, para extender las conexiones a Internet, desde móviles inteligentes, laptop o tabletas.

Los problemas de otros...

Termina enero del 2016 y mi mensaje trata sobre la falsa creencia de quienes piensan que los problemas de otros no pueden llegar a afectarnos.

Les traigo una anécdota, con aspectos diferentes de nuestra realidad, pero de muy acertada moraleja:

“Un ratón, mirando por un agujero en la pared vio a un granjero y a su esposa abriendo un paquete. Pensó en qué tipo de comida podría haber allí. Quedó aterrorizado cuando descubrió que era una trampa para ratones y fue corriendo al patio de la granja a advertir a todos: “¡Hay una ratonera en la casa, una ratonera en la casa!”.

La gallina, ocupada en cacarear y escarbar, levantó la cabeza y dijo: “Discúlpeme, señor ratón, yo entiendo que es un gran problema para usted, mas no me perjudica en nada, no me incomoda”.

El ratón fue hasta el cordero y este le expresó: “Discúlpeme, señor ratón, mas no hay nada que yo pueda hacer, solamente pedir por usted. Será recordado en mis oraciones”.
El ratón se dirigió entonces a la vaca, la cual le preguntó: “¿Pero acaso estoy en peligro? Pienso que no”.

Entonces el ratón volvió a la casa, preocupado y abatido, para encarar solo el conocido mecanismo comprado por el granjero.

Aquella noche se oyó un gran barullo, como el de una ratonera atrapando a su víctima. La mujer del campesino corrió para ver lo que había cogido.

En la oscuridad, no vio lo apresado: una enorme serpiente venenosa, que la picó sin poder evitarla.

Su esposo la llevó inmediatamente al hospital. Ella volvió con fiebre alta. Todo el mundo sabe que para reconfortar a alguien con fiebre, nada mejor que una nutritiva sopa.
El granjero agarró su cuchillo y fue a buscar el ingrediente principal: la gallina. Como la enfermedad de la mujer continuaba, los amigos y vecinos fueron a visitarla. Para alimentarlos, mataron al cordero.

No mejoró la señora y acabó muriendo. El granjero, entonces, vendió la vaca, para cubrir los gastos del funeral.

Menos los ratones, todos fueron afectados por la ratonera.

Cuando escuches el problema de alguien y creas que como no te afecta directamente, no es problema tuyo, te equivocas.

Dijo José Martí: “El mundo no anda mal por la maldad de los malos, sino por la apatía de los buenos”.

"Entre todos, podemos”

La frase “entre todos, podemos” tiene utilidad práctica demostrada y no sería ocioso, en este año recién comenzado, aplicarla en todas nuestras acciones, por lo conocido de la fuerza del haz y la vulnerabilidad en la falta de unidad.


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