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  /   ISSN 1607-6389
Actualizado: Dom, 30 Abr 2017 - 01:35

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La degradación como seres humanos

Muy importante es tener dinero. El poder monetario garantiza la posibilidad de adquirir muchas de nuestras demandas y tener una existencia holgada económicamente.

Es cierto que poseer riqueza nos ahorra muchos problemas, permite la prosperidad y el lujo. Hay que entender a quienes se esfuerzan por aumentar sus ganancias, exploran los más impensados negocios y, de manera legal, luchan por mejorar la vida.

Lo negativo es convertir el deseo de tener los bolsillos llenos de billetes en una carrera maratónica, en la cual no cabe otra cosa que cumplir tal meta.
Cuando materializamos ese anhelo viene, en algunos casos, la degradación como seres humanos (creer que todo tiene precio, unos compran y otros se venden). Lo más triste es la realidad en algunos hogares: adorar al rey dinero, solo hablar de eso, adjudicarle una posición central y dejar a la espontaneidad la educación de los descendientes.

Los hijos crecen con una visión distorsionada si imitan a padres así: Otorgan primacía al dinero y comienzan a mirar por encima del hombro a quienes no tienen o poseen menos. Añádase la especulación: enseñar el poderío y creerse seres superiores.

En personas de tal categoría no caben la humildad y mucho menos el noble gesto de compartir las tenencias. Un individualismo corrosivo permea el ambiente.

Valores como la dignidad y la honradez marchan de esos diccionarios y opinan que sin dinero no valen esos sentimientos. Tras esas conductas, algunos se metalizan y deshumanizan.

Son incapaces de dar algo de manera gratis. El interés está presente en sus transacciones.

Resulta muy difícil para la escuela enseñar sobre los valores morales en sus estudiantes, si en el hogar tienen una educación contraria. ¿Cómo aprender de solidaridad, si desde que abren los ojos están viendo egoísmo? ¿Cabe resaltar la importancia de ser honorable, cuando, a diario, practican la deshonestidad?

Si la cultura del tener derrota a la del ser, se obtienen individuos forrados de oro y huérfanos de sentimientos positivos. La Revolución cubana, siempre, luchó por una sociedad libre de egocentrismo, indecoro, indignidades, inútiles y de vagos.

En la obtención de la calidad social muchas responsabilidades tienen las familias, la escuela y la misma sociedad, si entran en dicotomía, poco se logra.

Frases:

Dijo Shiv Khera: “El dinero es una herramienta muy importante para marcar una gran diferencia en la vida de las personas. Es positivo o negativo dependiendo de los valores”.

Según C.S. Lewis: “La educación, sin valores, parece hacer al hombre un demonio más inteligente”.
 


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