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Holguín, Jueves, 02 de Septiembre de 2010  /  ISSN 1607-6389
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Esquina Joven
La bien acogida cerveza a granel
Por Jorge Luis Cruz B. / jcruz@ahora.cu / Domingo, 22 de Agosto de 2010 12:43

A decir verdad, y aunque decepcione a quienes sostienen el credo de que los periodistas lo sabemos todo, debo admitir que todavía a estas alturas (1.75 m, y sin el menor chance de seguir creciendo) no sé quién inventó la cerveza de Pipa.

Debo aclararle a los posibles lectores extranjeros que cuando digo “de pipa” no estoy aludiendo a una nueva marca de cerveza serlockholmeniana, y que por tanto no la deben pedir en el bar-piscina para evitar así poner en aprietos al diligente cantinero que los atienda. A la que me refiero es a la, engañosa, líquidísima, humilde, accesible, proletaria y siempre bien acogida cerveza a granel.
Para los lectores nacionales huelgan las explicaciones, pues para nosotros hace rato que la cerveza de termo dejó de tener marca fija para convertirse en un código capaz de desafiar paladares, sabores, y hasta el mismísimo y joven Marketing. Nadie hace frente a un termo, una pregunta tan sofisticada como “¿qué marca de cerveza estás tomando?”

Simplemente nos limitamos a preguntar “¿está buena?”, mientras esperamos la invariable respuesta del aludido: “sí, sí, está fría”, incentivo térmico suficiente para desenfundar ese Pepino que todos llevamos muy cerca de nuestros corazones por estos días de Carnaval, y que algún día habrá que condecorar, pues aunque fue concebido por la Ciego Montero para refresco y agua mineral, ha atesorado ya las más disímiles sustancias, desde el Cl2, alias Cloro, hasta la tan socorrida cerveza de marras (eso… tampoco es una marca).
En eso precisamente pensaba cuando recibí el encargo de la jefa de información: “escribe en la columna ‘alguito’ de los Carnavales”.

Para cumplir con ese compromiso, y como ahora están de moda las locuciones latinas para hablar sobre cualquier cosa, podría comenzar definiendo al Carnaval con el latinazgo de: “Carnavalum, lokurum est”, pero como no estoy seguro de su legitimidad prefiero hacer mejor un análisis desde el punto de vista físico y así retomar, aun en vacaciones, el libro de 10mo grado que dejamos conservado en formol hasta el nuevo curso:
Desde el punto de vista de Arquímedes los Carnavales bien pudieran ser la palanca capaz de mover al mundo. La teoría de Pascal sobre los Vasos Comunicantes cobra, por su parte, su expresión suprema al ver que un grupo de personas es capaz de tomar de un mismo vaso, jarra metálica o pepino y comunicar así los líquidos (y otros fluidos) de los unos a los otros.

Está además, científicamente probado, que en Carnavales desciende tanto el valor de la fuerza de gravedad (normalmente en 9.8) que durante las noches puede alcanzar cifras récord de atracción de 11, 12, y hasta 15 N lo cual hace que muchos, al día siguiente, amanezcan tirados en el piso víctimas de la dichosa Ley de la gravedad.

Aquella teoría de que dos cuerpos no pueden ocupar el mismo espacio en un mismo tiempo, queda destrozada por estos días, pues en nada asombraría ver sobre un mostrador a varios cuerpos apilados uno encima del otro tratando de adquirir esa sustancia ámbar que parece desinhibir el alma hasta niveles indecibles.

De nada valdría en estas fiestas emplear la aplastante lógica de la segunda Ley de Newton, que refiere que la sumatoria de todas las fuerzas siempre va a ser igual a la masa por la aceleración, pues en Carnaval la fuerza ejercida por el termo sobre los otros cuerpos siempre va a ser superior a las restantes, aun cuando la aceleración impregnada por nuestras féminas acompañantes permanezca constante.

Por eso, aunque no soy de los más amanecientes carnavaleros, me gusta creer que ellos son la alegría que les faltaba al mundo, el pretexto que todos necesitábamos para volver a ser incoherentes, majaderos, locos, intolerables, inconsecuentes, provocadores, e inexpertos y la mejor manera para despejar la equis en la ecuación diaria de nuestras vidas.

Como para mí el Carnaval siempre nos hará mejores personas, no pierdo las esperanzas de que algún día se yerga un monumento en su nombre y también en el de todos los besos: los dados, los recibidos, los robados, los inconclusos, los accidentales, los deseados, los inesperados, los prohibidos, los inolvidables, y hasta los escandalosos, siempre y cuando hayan sido dados en tiempo de Carnaval y bajo los efectos de ese embrujo que para algunos extranjeros quizá podría ser la versión líquida del “uranio empobrecido”, y que para los cubanos siempre será nuestra siempre insustituible cerveza de Pipa.
 
Cómo ser culturoso
Por Jorge Luis Cruz B. / jcruz@ahora.cu / Martes, 04 de Mayo de 2010 06:00

Uno de los retos más difíciles que afronta cualquier persona es el de ser auténtico. Fíjense si es así, que “ser uno mismo” se ha convertido en estos tiempos en el sueño inalcanzable de todo “joven que se respete”; meta tan pospuesta de año en año por algunos, como la fecha de terminación de muchas obras constructivas que por su edad podrían ser declaradas ya Patrimonio de la Humanidad.
 
El fin del mundo
Por Jorge Luis Cruz B. / jcruz@ahora.cu / Sábado, 23 de Enero de 2010 06:00

Nuevamente un número ha vuelto a atrapar la atención mística del planeta. Ya antes lo había hecho el 1900; también el XXI, correspondiente al actual siglo, y después el 11, que desde septiembre del 2001 ha pasado a engrosar también el imaginario popular anglosajón.
 
Siempre estuve aquí, en cubita la bella
Por Jorge Luis Cruz B. / jcruz@ahora.cu / Lunes, 12 de Julio de 2010 09:59

Agradezco la preocupación y aprovecho para despojar de toda duda a mis fieles esquineros. No estaba en Sudáfrica, y de Venezuela sólo sé dos cosas: una, lo que me han contado colegas y médicos que han cumplido misión allá, y la otra, lo que alguna vez me mencionó de su tierra natal Isidro, un avileño ilustre nacido entre el humo y el bagacillo de ese noble central azucarero ubicado entre Morón y Ciego de Ávila, y que por supuesto de nada vale mencionar en estas líneas.
 
Soy de los que vamos
Por Jorge Luis Cruz B. / jcruz@ahora.cu / Martes, 13 de Abril de 2010 06:00

Una vez más deshago unas cuantas líneas y abandono lo que hubiese podido ser el tema de este sábado, para entregarme a otro muy diferente. No lo hago esta vez por encargo alguno, sino porque sería inconsecuente acallar esta Columna ante el tema que más resuena hoy en el país, y hacer con ello lo que jamás debería hacer un joven: dejar de opinar.

Cuba no está sola

 
Juventud en Congreso
Por Jorge Luis Cruz B. / jcruz@ahora.cu / Domingo, 06 de Diciembre de 2009 15:59

Alguien ha tenido a bien nombrar esta columna como voz del Congreso de la UJC, y yo, aunque creo que el traje nos queda largo, he aceptado el reto a nombre de ustedes, porque de alguna manera esta Esquina no ha sido más que eso: genio y figura de una juventud desprejuiciada, rebelde, y polémica en la que militamos todos.