/   ISSN 1607-6389
Actualizado: Vie, 22 Sep 2017 - 11:29

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Juan Pablo II y el Papa Francisco unidos en Holguín

catedral_pabloII.jpgMuchos años después, frente a la página en blanco, lo recordaría apostado en la puerta de la abuela, en el afiche que aludía su visita a Cuba en 1998. Allí, en aquel sitio privilegiado para la bendición del hogar, ella conservaría la imagen del Papa Juan Pablo II, al igual que la costumbre de visitar, antes de entrar a misa, la estatua erigida en el lateral derecho de la Catedral San Isidoro.

Muchos católicos se detienen a saludar la imagen esculpida a tamaño natural por el artista holguinero Héctor Carrillo, la primera develada en Cuba tras la muerte del pontífice polaco Karol Wojtyla, en abril de 2005. También lo hará el Papa Francisco este lunes, al concluir la misa que oficiará en la Plaza de la Revolución Calixto García.

En tan solo dos meses Carrillo moldeó el monumento a Su Santidad que parece convidar a los feligreses al interior de la iglesia con el gesto de bendición de su mano derecha. La estatua fue elaborada mediante la técnica de cemento directo y tiene un peso estimado de tres toneladas.

El artista reveló que  “como es usual, las manos y la cabeza se tallaron de manera independiente, por ser las secciones más complicadas, para luego incorporarlas a la obra”, en la que también colaboró el escultor Henry Wilson.

De acuerdo a un artículo publicado por la Agencia de Información Nacional (AIN), el 26 de junio del 2005, la pieza se trasladó desde la zona de Pedernales, donde fue confeccionada, hasta la Catedral de San Isidoro. Allí fue develada por el Arzobispo de La Habana, cardenal Jaime Ortega Alamino, ante la presencia de los obispos cubanos durante la clausura del primer Congreso Eucarístico Diocesano.


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